domingo, 19 de mayo de 2024
Milei: España pide que el presidente argentino se disculpe después de que llamara "corrupta" a la esposa de Pedro Sánchez - BBC News Mundo
domingo, 5 de mayo de 2024
Ecuador en shock. Por qué no reaccionamos ante las injusticias y negligencias estatales?
La doctrina del Shock. El desastre que es ahora Ecuador
“Saqueo sistemático del sector público después de un
desastre, cuando la gente está demasiado ocupada haciendo frente a la
emergencia, a sus problemas diarios para proteger sus intereses”
Naomi Klein
Naomi Klein una periodista canadiense,
conocida por su crítica a la globalización y el capitalismo, publicó su libro
“La doctrina del Shock. El auge de la doctrina del Desastre” tras una
investigación de cuatro años, que le permitió sostener que el capitalismo aprovecha
y emplea la violencia y el caos de las tragedias, poniendo al descubierto a
actores sociales, políticos y económicos que sacan dividendos de la parálisis
social que provocan los desastres, tanto naturales como los producidos por el
ser humano. La autora da cuenta pormenorizada de la "la doctrina del
shock" como estrategia que ha sido aplicada en distintos momentos
históricos y en distintas regiones del mundo, con el objeto de imponer los
postulados de libre mercado. No obstante, su amplia y profusa distribución
mundial desde su fecha de publicación original hasta nuestros días, el libro de
Klein no pierde su actualidad.
De acuerdo la autoría, la invasión
y posterior ocupación de Irak realizada por las tropas estadounidenses y sus
aliados a principios del 2003, el devastador tsunami que azotó las costas de
Sri Lanka el año 2004 o la destrucción de Nueva Orleáns por el Huracán Katrina
en 2005, tienen en común el de ser desastres, que han ocasionado experiencias
traumáticas para las poblaciones afectadas, y que como otras de reciente época,
han sido utilizadas y aprovechadas para instalar en los países el
"capitalismo del desastre".
El capitalismo del desastre está
basado en principios políticos, económicos y sociales de la Escuela de Chicago,
desarrollada por Milton Friedman con el fin de desmantelar el Estado de
Bienestar e imponer a nivel global el modelo neoliberal. Dicha Escuela
considera que las fuerzas del mercado como la oferta y la demanda, la inflación
y el desempleo, son las energías naturales de la economía, borrando toda
intervención estatal para que no impida la consecución del libre mercado, esto
es, la "utopía de los emprendedores".
El "capitalismo del
desastre" propone que detrás de toda "tragedia" existe una "oportunidad",
si se aprovecha el trauma que paraliza a las colectividades afectadas por un
desastre, para instaurar reformas radicales en lo económico y social, como son
la eliminación del rol público del Estado, la absoluta libertad de movimientos
de las empresas privadas y un gasto social prácticamente nulo.
El avance del modelo debe su
éxito a una estrategia política denominada como "la doctrina del shock”,
esto es, que el capitalismo emplea constantemente la violencia, el terrorismo
contra el individuo y la sociedad y aprovecha las crisis para introducir
impopulares medidas de choque económico, a menudo acompañadas de otras formas
de shock no tan metafóricas: el golpe de la porra de los policías, las torturas
con electroshocks o la picana en las celdas de las cárceles.
Esta postura permite comprender el
proceso histórico de formación de nuevos grupos ideológicos como son los
libertarios, y sus estrategias de expansión e implementación en distintas
regiones del mundo. Y también constituye una invitación para observar de manera
atenta los resultados de planes y programas de reconstrucción actualmente en
ejecución en sociedades afectadas por conflictos bélicos o desastres naturales.
Aplica esta doctrina a los
actuales momentos que vivimos en Ecuador. Considero que sí. Y es que no es
casualidad que estemos en un llamado conflicto interno.
Un conflicto en que no se
aplican las reglas del Derecho Humanitario, por las cuales, por ejemplo, no debe
causarse daño a los civiles, a aquéllos que no son parte del conflicto. Sin
embargo, sabemos y vemos como a diario ciudadanos son víctimas inocentes de un “conflicto”,
que involucra al Estado frente a un enemigo etéreo y omnipresente llamado en
general terrorista, para referirse a los criminales de diversas bandas pero
también a delincuentes que no necesariamente pertenecen a ellas.
El desastre que vive el Ecuador,
la tragedia de la violencia y el caos, generan miedo en la sociedad, que implica,
a su vez, una población en shock, en una parálisis colectiva que nos impide
reaccionar frente a medidas que cada vez empobrecen más al Ecuador, reduciendo
al Estado y sus servicios, sumergiéndonos en desazón.
En medio de esto, grandes
negocios se acercan, frotándose las manos. Privatizadores de la seguridad, salud
y educación, e incluso de las cárceles se acercan a los espacios que deja el
Estado, para “reconstruir” un país que está en shock por el desastre de la
violencia y el caos.
Será que reaccionaremos ante la
precarización laboral o el incremento de la edad para jubilarse?
Consuelo Bowen Manzur
Guayaquil, 5 de mayo de 2024
viernes, 3 de mayo de 2024
EL DELITO DE FEMICIDIO: CÓMO ESTÁN LEYENDO LOS ADMINISTRADORES DE JUSTICIA ESTE DELITO?
LAS MUERTES VIOLENTAS DE LAS MUJERES QUE NO SON
CONSIDERADAS FEMICIDIO
Desde que entró
en vigencia el Código Orgánico Integral Penal, en el 2014, incorporándose a la
legislación penal el delito de femicidio,
según estadísticas del Consejo de la Judicatura[1],
756 mujeres fueron víctimas de este delito, hasta el 6 de abril de 2024, y 1676
fueron víctimas de violencias como asesinato, homicidio, robo o violación con
muerte, sicariato, abandono y secuestro:
En estos casi diez años
de vigencia del femicidio el año con mayor índice de victimización fue el 2023,
con 107 muertes de mujeres, sin embargo llama la atención que desde el 2021 la
violencia ejercida contra mujeres, con resultado de muerte se ha incrementado
de manera sostenida, según la misma fuente:
Con femicidio se nombra
a las muertes de mujeres por violencia machista en que se reconoce la existencia
de relaciones de poder ejercidas en contra de las mujeres. Cabe la pregunta si
en las otras formas de violencias no existen estas pautas de desigualdad y
dominación, por ejemplo, en la violación con muerte o en el sicariato.
De acuerdo a las citadas estadísticas del Consejo de la Judicatura, en las
1676 muertes de mujeres que no son consideradas femicidio, solo en 152 los
agresores eran desconocido, en el resto de casos eran conocidos, parientes,
incluso parejas. En 206 los agresores tenían antecedentes penales. De las
victimizaciones el 41,59% tuvieron lugar en la vías pública, en tanto el 33,63%
fue en caso o villa, otras muertes fueron en lugares diversos.
OTRAS MUERTES VIOLENTAS
En el caso de los 750 femicidios, 554 de los femicidas fueron
convivientes, parejas o cónyuges, y el 59% sucedió en una casa. En tanto, en la
vía pública fueron el 12,60% de las victimizaciones:
Sobre las armas utilizadas en los casos que no son femidicio según la
justicia ecuatoriana, en el 65,64% se utilizaron armas de fuego, en el 15,13%
fue con armas de fuego. Si comparamos estas cifras con los casos que sí son
femicidio tenemos que en estos el arma más utilizada es la blanca:
OTRAS MUERTES VIOLENTAS FEMICIDIO
De acuerdo a estas caracterizaciones de agresores y víctimas las
relaciones de poder, al parecer se identificaron en función del lugar donde
ocurrió, el arma utilizada y el parentesco entre ambos. Serán suficientes estos
elementos para determinar que no se trata de violencia machista?